#043 La Versión de Mí Que Aparece Cuando Nadie Está Viendo

Cuando no hay nadie mirando, soy otra persona. Más honesta, más rara, con coreografías que nadie puede ver jamás por razones de dignidad personal. Esta semana fui principalmente ella. Y resultó ser buena compañía.

La versión pública de mí tiene criterio. Toma decisiones razonables. Responde mensajes en tiempo relativamente normal. Tiene opiniones coherentes sobre cosas importantes. Es, en general, una persona que funciona dentro de los parámetros sociales aceptados.

La versión privada de mí lleva tres días pensando en una conversación que tuvo hace dos semanas y encontrando los argumentos perfectos que no dijo en el momento. Baila en la cocina con una coreografía que nadie puede ver jamás por razones de dignidad personal. Tiene monólogos internos elaboradísimos que nunca van a llegar a ningún lado. Se emociona con cosas completamente desproporcionadas y luego finge que no pasó nada.

La brecha entre las dos es, digamos, notable.

Biblioteca digital

“Severance” – Ling Ma

Cinco chicas estudiantes de escritura creativa. Una de ellas es la rara, la outsider, la que observa desde afuera cómo las otras cuatro se llaman "Bunny" entre sí con una dulzura que da un poco de miedo. Y entonces la invitan a unirse. Bunny es la novela que pasa si Mean Girls y un cuento de hadas oscuro tuvieran un hijo raro y literario, perturbadora, absurda, brillante, y con esa energía de "no sé qué está pasando pero no puedo parar de leer." Para las que alguna vez se sintieron demasiado extrañas para encajar en algún lugar que se suponía era para ellas.

“Los Nombres Propios” – Marta Jiménez Serrano

Es una novela sobre crecer y sobre ese proceso lento y a veces doloroso de aprender a nombrar las cosas que nos importan: el amor, el cuerpo, el miedo, el deseo. De esas lecturas cortas que se digieren muy despacio porque cada página te deja pensando en algo tuyo.

Recetas para guardar

Se llaman "마약계란" y si tu coreano está tan fresco como el mío, básicamente significa "huevos droga". El nombre no miente. Son de esos ingredientes que guardas en la nevera y de repente todo lo que comes es mejor, el arroz, las ensaladas, lo que sea. Un antes y un después en forma de huevo marinado.

Ingredientes sencillos, sin drama, que juntos hacen algo que no esperabas. Y si afuera hace calor y no quieres encender el horno, esta pasta es exactamente lo que necesitas.

Momentos que merecieron pausa

  • Escribirte un mensaje como si fuera de tu yo del futuro. No motivacional, no cursi. Solo algo honesto de la versión de ti que ya sabe cómo termina esta semana.

  • Hacer nada durante veinte minutos de forma completamente intencional. Sin teléfono, sin lista, sin justificación. Solo existir en un cuarto sin producir absolutamente nada útil y contar eso como logro del día.

Lo que iluminó la semana

  • Película: Frankenstein — Llegué tarde y me arrepiento de no haber llegado antes. Todo el tiempo dije "es demasiado Guillermo del Toro", creo que una de mis metas es que la gente vea algo y piense en mí. La primera mitad es la historia que crees conocer, y justo cuando piensas que sabes a dónde va, aparece una segunda mitad que yo no sabía que existía y que lo cambia todo.

Lo interesante no es que existan las dos versiones. Creo que todo el mundo tiene esa brecha, en mayor o menor medida. Lo interesante es lo que pasa en el espacio entre ellas.

Porque hay cosas que solo me permito cuando no hay nadie mirando. No cosas malas, sino cosas vulnerables. Opiniones que todavía no sé si son válidas. Emociones que necesitan un poco más de tiempo antes de ser presentables. Versiones de mí que están en proceso y que no quiero mostrar hasta tener algo más terminado, como cuando no dejas entrar a nadie a tu cuarto hasta que está ordenado.

Y esta semana tranquila me hizo pensar en cuánto de mí vive permanentemente en borrador. Cuántas cosas espero resolver sola, en privado, antes de dejar que existan para alguien más. Como si la versión sin audiencia fuera el taller y la versión pública fuera la exposición. Y entre las dos hubiera una cantidad enorme de trabajo que nadie ve.

No sé si eso es saludable o una forma elaborada de no dejar que nadie me conozca del todo. Probablemente las dos. Probablemente eso también es parte de la versión honesta.

Favorito destacado

Regalo en la puerta 

Contexto necesario: tengo unos vecinos con un perrito que es literalmente el mejor amigo de mis perras. Los tres se ven en el ascensor y es el caos más adorable que existe. Resulta que la dueña estaba embarazada, ya nació el bebé y por una coincidencia en la entrada conocí al nuevo integrante.

Ese mismo día fui, compré algunas cositas para él y para su hermano perruno, las dejé en la puerta y me fui sin tocar el timbre. Al día siguiente abrí mi puerta y había un regalo esperándome con una nota.

Fue ahí cuando descubrí los nombres de todos los humanos de ese apartamento. Porque claro, el único nombre que yo manejaba era el del perro. Como debe ser.

¿Qué hace la versión de ti que aparece cuando nadie está mirando que la versión pública jamás admitiría? 

Esta semana no pasó nada extraordinario. Pero pasé tiempo de calidad con la versión más honesta de mí misma y eso, silenciosamente, fue bastante.

Gracias por leer. Que este newsletter exista es, de alguna forma, dejar que la versión del taller se asome un poco. Y me alegra que estén aquí para verla.

Nos leemos la próxima semana.

A.