#047 Evidencia de Que Sigo Intentando

Esta semana volví a hacer algo que tenía años sin hacer. Y en algún punto del proceso, sin avisar, me di cuenta de que estaba completamente viva, con esa energía específica que no sabías que extrañabas hasta que la tienes de vuelta.

Esta semana fue rara. No mala, no buena, sino rara en el sentido de que trajo emociones que no tenía catalogadas y cosas que extrañaba sin saber que las extrañaba. Ese tipo de semana que no sabes cómo describir hasta que ya pasó y la miras desde afuera.

Y en medio de esa rareza apareció algo inesperado: evidencia. Evidencia concreta, irrefutable, de que sigo intentando. No la versión performativa de intentar, esa que se ve bien desde afuera y que a veces confundo con la real. La otra. La que no tiene audiencia, la que no genera contenido, la que simplemente ocurre porque algo en ti todavía quiere seguir.

Porque hay una diferencia enorme entre las dos y esta semana la sentí muy clara.

Biblioteca digital

“The Power” – Naomi Alderman

¿Y si de un día para otro las mujeres desarrollaran la capacidad física de dominar a los hombres? Esa es la premisa de este libro, y la lleva hasta sus consecuencias más incómodas. No es una utopía feminista, escribe sobre lo que el poder le hace a cualquiera que lo tenga, sin importar el género. Es provocadora, inteligente y te va a dejar con preguntas que no tienen respuesta fácil.

“Casas Vacías” – Brenda Navarro

Dos voces narran desde lados opuestos de una pérdida, la madre que la perdió y la mujer que se la llevó. No es un thriller, es algo mucho más incómodo que eso: una exploración brutal y sin piedad de la maternidad no deseada, del vacío, de lo que les pasa a las mujeres cuando el mundo no les deja espacio para existir.

Recetas para guardar

El tofu y yo tenemos una relación complicada, básicamente de desconocidos. No tengo mucha experiencia cocinándolo y siempre lo dejaba pasar. Hasta esta receta. Me fascinó de una manera que no esperaba y, seré completamente honesta, cuando se la di a algunas personas no les mencioné el ingrediente principal. Nadie notó nada.

¿Sabes cuando tienes antojo de algo y no sabes qué quieres? Puede que esta receta sea la solución para ese momento. Si le agregas helado tienes un postre digno de un premio.

Momentos que merecieron pausa

  • Volver a algo que dejaste de hacer sin una razón clara. No para retomarlo oficialmente ni con compromiso de por vida. Solo para ver si sigue siendo tuyo. Sin presión, solo regreso.

  • Escuchar una playlist vieja de otra época de tu vida. De esas que tienen nombre críptico y canciones que ya no escuchas pero que en su momento tenían todo el sentido.

Lo que iluminó la semana

  • Serie: Black-ish — Hay series a las que vuelves sin saber que lo extrañabas. Black-ish es una de esas. Me acompañó por mucho tiempo, la dejé en algún punto y esta semana volví. Los personajes siguen siendo exactamente como los recordaba, los quieres a todos, los capítulos son cortos y el humor no falla. De esas series que no te piden demasiado pero te dan mucho. Perfecta para cuando necesitas compañía sin drama.

Fingir que intentas se siente muy parecido a intentar de verdad desde adentro. Esa es la trampa. Tienes la agenda, tienes el plan, tienes las palabras correctas para describir lo que estás haciendo. Pero hay algo que falta, algo que no termina de conectar, como cuando sigues los pasos de una receta exactamente y aun así no sabe igual.

Yo he fingido que intentaba bastante. No por deshonestidad, sino porque a veces el cuerpo aprende a imitar el movimiento sin poner la energía. Es un mecanismo de supervivencia, supongo. Sigues funcionando, sigues apareciendo, sigues marcando las casillas. Pero por dentro sabes que no estás del todo ahí.

Esta semana estuve ahí.

Volví a algo que tenía años sin hacer y que no sabía cuánto necesitaba. Y la diferencia fue inmediata e inconfundible: no estaba siguiendo pasos, estaba dentro de la cosa. Presente, viva, con esa energía específica que solo aparece cuando haces algo que es realmente tuyo. No tuyo porque lo elegiste en una lista de metas. Tuyo porque existe una parte de ti que lo reconoce como propio desde siempre.

Eso es intentar de verdad. No el esfuerzo visible, no el proceso documentado. La presencia real dentro de la cosa.

Y esta semana, sin planearlo, lo encontré de nuevo.

Favorito destacado

Volver

Eso fue todo. Volver a algo que creía que había dejado atrás y descubrir que no lo había dejado, solo lo había pausado. Que seguía siendo mío. Que seguía haciéndome sentir exactamente como lo recordaba, quizás más, porque ahora sé lo que es no tenerlo.

¿Hay algo que dejaste de hacer hace tiempo y que, si volvieras, te haría sentir viva otra vez? 

No hace falta que sea grande. A veces lo que más extrañamos es algo que ni siquiera sabíamos que extrañábamos hasta que vuelve.

Gracias por aparecer por aquí mientras yo también sigo apareciendo, intentando de verdad, semana tras semana.

Nos leemos la próxima semana.

A.